hay
paredes bajo la lluvia de la mañana
paredes a la intemperie
paredes nuestras bocas
cercanas al cielo ojos
fijos en la guerra que se pierde
hay
insomnios de hotel viejo
paredes alcoholes del atardecer
breteles negros
luto
lunar de las viajeras
presas en manos delicadas y fatales
hay
soles abiertos del abismo voces
amorosas gritan en mi barrio paredes
y hay
paredes blanquísimas a la vuelta
de mi calle:
sellan auxilios y deniegan albergues
paredes en las paredes
roban todas las horas aquellas
de aire que nos queda
y lo cuidan para él
apropiador de los ríos de sudor reseco
que arrastran la argentina desierta