
Parque Centenario, verja del Museo de Ciencias Naturales. ¿Qué es lo que jode de esta pintada? La moralina, seguro. Pero me pa que es otra cosa más: la ambigüedad o lo equívoco de la frase que eligieron. Si uno lee de golpe, o sea desde el colectivo, pongamos colgado entre la gente, entiende que la "bondad" –y entiende, por contexto nacional, "bondad cristiana"- es lo invencible, lo que todo lo puede, etc. Pero después te quedás pensando, o divagando. Y te decís: lo qué??? Momentito: 1. si el corazón humano resiste a todo, la puta: es un órgano mucho más fuerte que lo que pensábamos. Poco uso le damos, entonces. Pero, 2. si resiste a todo menos a la bondad, quiere decir que la bondad no tiene nada que ver con el corazón humano. Vaya afirmación estrafalaria, no? Pero pongamos que es cierto: que somos todos egoístas, miserables, criminales, etc. Por ejemplo, el atorrante que, con gran capacidad de intervención sintética, le puso un palito a la "S" y le dio a la frase un sentido materialista e irónico. En ese caso, si la bondad le viene de afuera al corazón humano, que viene a querer decir todos nosotros, ¿de dónde viene? ¿Qué clase de entidad sin sentimientos trae la bondad y destruye las resistencias de todos los seres humanos? Qué bondad más inhumana, ¿no? Parece más bien un castigo que una virtud; un dios ajeno ante el que hay que doblegarse. 3. si el corazón humano resiste a todo menos a la bondad, ¿eso quiere decir que ante la bondad se rompe? ¿Para qué la queremos, entonces? 4. en la peor versión de lo humano, evidentemente, no somos buenos. Los hechos históricos y los presentes tienden a confirmarlo. Pero no es solución alguna que venga una Bondad a vencernos, a imponer su mandato de mansedumbre y obediencia sin conciencia.
Yo, personalmente, no creo en la bondad. Pero sí en la solidaridad; en una estrategia colectiva que parta de reconocernos "malos", digamos, de reconocernos egoístas, avaros, violentos, etc., y a partir de ahí, tomar decisiones de respeto y ayuda mutuas. No por imperio de la Bondad que viene de afuera o de arriba y nos lava el cerebro, sino todo lo contrario: por imperio de la evidencia de que no nos conviene matarnos, pisarnos la cabeza unos a otros, ignorarnos mutuamente. Quizás nos convenga a corto plazo, evidentemente. Pero a largo plazo, el resultado es la aniquilación total o la dictadura: ya sea de la Santa Bondad o de la Santa Maldad. Porque si no anida en los corazones, si es una entidad externa, todo viene a ser exactamente lo mismo. Somos animales inmodificables, y la pintada está donde debe estar: en el Museo de Ciencias Naturales, que incluyen a este bicho y su indestructible e inútil corazón de hierro.