lunes, 21 de mayo de 2018
Polos
En cada lugar donde me quedo más de una hora (y están siendo varios) se encienden solitos los polos; los clásicos, los que aprendimos de chicos: norte, sur, este, oeste. Ubico dónde está el sudoeste, fijo un punto visible cualquiera como referencia -más allá del cual-, y recién ahí sé dónde estoy. Porque sé dónde no estoy.
viernes, 9 de marzo de 2018
Si pudiera deshacer la madeja que
Si pudiera deshacer la madeja que
de hilo en hilo me ata a tu ausencia desatada.
Si pudiera estar ahí presente en el momento exacto
y soplarme al oído: che, boludo, calmáte, que todo va a estar bien.
Si pudiera haberte conocido.
Si fuera yo otro: ese hombre que arrasa tu mirada
y no este atento y vacilante buscador de paridades.
Si no estuviera tan lleno de tajos que no puedo moverme
Si no estuvieras tan llena de tajos que no podés oírme
Si fuera posible empezar, no de vuelta: empezar nomás.
Si no fueras vos
Si no fuera yo
Si fuéramos nosotros vos y yo.
Si pudiera mover el eje del tiempo
y volver a aquel cuarto chiquito y no nuestro,
ya sé dónde te encontraría:
en ese abrazo fundido y animal:
en ese no ser sino ese abrazo momentáneo
perdido en el tiempo
hilado a los anocheceres bendecidos.
lunes, 12 de febrero de 2018
Incluso
Hay un mundo entero haciendo daño donde no debería
y desde hace tantos años y años.
Hay una inmensa extensión
que no por ser abierta y tranquila deja de asfixiar y apresar.
Hay escasez de recursos para seguir.
Incluso el conejo va a perder, y no sin horror.
sábado, 3 de febrero de 2018
Mar
Mar uniforme y ausente
completo, redondo y ajeno
llevate su palabra
tragátela
Ponela tan lejos que me parezca amigable
Sacala de todo lo que corta el aire
Arreglate vos, incalculable, con su multiplicidad florecedora
y su terca mañana de risas.
Dejame por favor descansar
aplastado por tu ruido feroz
y tu arte de estallar rocas a fuerza de caricias.
Damián (2 de febrero, 2018)
jueves, 11 de enero de 2018
Hay
Hay
en el borde de lo visible
un cuerpo dos que estalla
detenido y desplegado
como un mapa de guerra
como una historia de la piel
Hay un cuadro ahí:
algo quieto y cerrado
a distancia de la piel segura de los días
y una voz hermética
que salta desde el mundo plano de la fiebre
Hay
un único sexo urgente
por ahí
anudado y a salvo
del espacio
multitudinario de los otros
Hay un cuadro delante de mí en una habitación vacía:
una discusión marginal
apenas audible entre trenes y bailes
soberbio y sombrío
tejido con la piel abierta de los días
Anula
el encuentro antiguo de la fiebre
la espalda que no tiembla y las manos
que dibujan un centro y lo queman
como papeles viejos cartas de la tierra
Un cuadro olvidado ahí
arma la despedida
y encierra al otro en el mismo
que sigue tocando y calculando
el estallido y la caricia
martes, 20 de junio de 2017
Otros patios
Salgo al patio de atrás, donde enterramos los libros.
Cautiverio. Agotamiento. Retomo el recodo
que lleva de vuelta
a los lugares del dolor conocido. Hay algo.
No sé lo que llevo conmigo, pero hay algo conmigo,
además de mi peso, muerto, algo que mata y pesa.
No soy yo: lo porto.
Vuelve conmigo a las regiones de lo inconcluso,
Se adhiere a lo aferrado, a lo noqueado:
Huele como huele la humedad entre los ladrillos fríos.
Llevo conmigo manos que asfixian.
Presto pies lacerados a las baldosas celestes.
Buenos Aires, 20 de junio de 2017
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